Surinam está a una victoria de la repesca final, y el nuevo seleccionador, Henk ten Cate, afirma que el sueño es real, incluso con el poco tiempo disponible para viajar y prepararse.
Surinam nunca ha jugado una Copa Mundial de la FIFA. Ese simple hecho tiene un peso de décadas. Pero a medida que se acercan las eliminatorias intercontinentales, el nuevo seleccionador, Henk ten Cate, habla como alguien que no aceptó este trabajo para «echar un vistazo». Su convicción es directa y segura: Surinam puede llegar al Mundial, y él está dispuesto a aprovechar todas las ventajas posibles para que eso suceda.
El nombramiento de Ten Cate se produjo en un momento tenso. Surinam perdió la oportunidad de clasificarse directamente tras una derrota por 3-1 ante Guatemala en su último partido de clasificación de la CONCACAF.
Poco después de esa derrota, el seleccionador Stanley Menzo dimitió alegando motivos personales. La federación actuó con rapidez y Ten Cate, un experimentado entrenador holandés con fuertes raíces surinamesas, aceptó el reto con el reloj de la repesca ya en marcha.
Un entrenador con vínculos personales y una clara razón para decir que sí
La conexión de Ten Cate con Surinam no es casual. Entrena al país de sus padres y describe su infancia en Ámsterdam en un hogar típico surinamés, moldeado por las normas y valores surinameses junto con la cultura holandesa. Esa mezcla, dice, le ayudó a formar su personalidad y también ayuda a explicar por qué este papel tiene un significado emocional, además de ambición profesional.
Pero insiste en que la decisión no se tomó solo por sentimentalismo. Antes de aceptar, habló directamente con Menzo para comprender la situación. Luego se centró en algo crucial: formar un equipo en el que confiara.
Ten Cate afirma que ha logrado reunir un equipo sólido, que incluye a los conocidos asistentes Jimmy Floyd Hasselbaink y Winston Bogarde. Para una selección nacional con poco tiempo para trabajar junta, la calidad del equipo técnico es fundamental. Establece rápidamente los estándares.
El camino de Surinam hacia su primera Copa del Mundo pasa ahora por la repesca intercontinental en marzo. Su próximo rival es Bolivia, y el partido se jugará en Ciudad de México. Ten Cate considera que el lugar de celebración es una gran ventaja, ya que elimina una de las mayores ventajas tradicionales de Bolivia: jugar en casa a una altitud extrema.
«Esto significa que no tendremos que jugar a gran altitud en Bolivia», explicó Ten Cate, antes de añadir la frase que ha llamado la atención: «Creo firmemente en nuestras posibilidades». También dejó claro que no habría aceptado el puesto si hubiera pensado que la clasificación era poco realista.
Poco tiempo de preparación, problemas del mundo real
Incluso con una sede neutral, el reto sigue siendo difícil. Ten Cate ha señalado un problema logístico que los aficionados suelen pasar por alto: muchos jugadores de Surinam seguirán en sus clubes el domingo antes del partido, lo que significa que solo podrán viajar el lunes. Si a esto le sumamos los cambios de huso horario y la adaptación, es posible que Surinam solo tenga dos días «reales» de entrenamiento antes de enfrentarse a Bolivia.
Para salvar esa distancia, Ten Cate ha apostado por la comunicación constante. Afirma que habla con sus ayudantes casi todos los días a través de videollamadas y que ha mantenido largas conversaciones con los jugadores. No es una preparación glamurosa, pero es el fútbol internacional moderno. Se crea claridad a través de la comunicación y luego se espera que el grupo encaje rápidamente cuando comience la concentración.
Por qué Ten Cate cree que Bolivia es vencible
Ten Cate respeta las fortalezas de Bolivia, especialmente en casa, y señala que han obtenido grandes resultados en Bolivia, incluso contra equipos de élite. Sin embargo, también destacó una debilidad clave: Bolivia no suele ganar fuera de casa. En un partido único de alto riesgo en un campo neutral, ese detalle es importante. Surinam querrá convertirlo en un partido decidido por la energía, la valentía y los momentos, no por la altitud y la supervivencia.
Ten Cate también hizo referencia a la dura experiencia de Surinam en Guatemala, describiendo las malas condiciones de los entrenamientos y los campos, la iluminación inadecuada y la dificultad añadida de la altitud. Cree que jugar contra Bolivia fuera de La Paz elimina un obstáculo importante y le da a su equipo una plataforma más justa para competir.
Un núcleo «holandés» y un proceso de selección aún en marcha
Al igual que Curazao, Surinam se ha beneficiado de sus profundos vínculos futbolísticos con los Países Bajos. La plantilla incluye a muchos jugadores de origen holandés, y Ten Cate sigue tratando de reforzar aún más el grupo mediante procesos de elegibilidad y cambio de nacionalidad.
Afirma que Surinam está a la espera de una decisión sobre Danilho Doekhi (Union Berlin), que está deseando incorporarse, pero que necesita la aprobación de la FIFA debido a su anterior participación en equipos juveniles holandeses. Ten Cate también dijo que Javairo Dilrosun está deseando representar a Surinam, aunque su anterior participación en la selección absoluta de los Países Bajos complica el proceso. Y, en segundo plano, Ten Cate espera convencer a Crysencio Summerville para que elija Surinam, una decisión que muchos jugadores sopesan cuidadosamente porque la condición de jugador de la selección nacional puede afectar a su perfil y a sus ingresos.
A una victoria de la final, a un paso de la historia
El objetivo inmediato de Surinam está claro. Ganar a Bolivia el 26 de marzo y conseguir una plaza en la repesca final, donde le esperaría Irak. Es un camino difícil, pero también una oportunidad histórica. Para Ten Cate, no se trata de hablar. Se trata de creer con fuerza, prepararse con inteligencia y dar a un país la oportunidad de conseguir algo que nunca ha tenido antes.
Palabra final: Ten Cate afirma que el sueño de Surinam de llegar al Mundial no es una fantasía. Con un campo neutral, un equipo técnico sólido y la confianza en la plantilla, cree que pueden dar el siguiente paso, empezando por Bolivia.
El optimismo de la nueva era del Chelsea se enfrenta a su mayor prueba en la liga hasta la fecha, con Liam Rosenior impulsando la confianza, la calma y la consistencia antes del partido contra el Arsenal.
El entrenador del Chelsea, Liam Rosenior, ha hecho una declaración audaz y muy propia del Chelsea antes del gran derbi londinense: este club pertenece a la Liga de Campeones de la UEFA. Antes de que su equipo viajara para enfrentarse al Arsenal, Rosenior afirmó que el Chelsea «debería estar en la Champions League» y describió al equipo como un «club de Champions League», un mensaje claro de que la mejora actual debe traducirse en un puesto entre los cuatro primeros.
El momento es importante. El Chelsea ha mostrado un progreso real desde que Rosenior tomó las riendas, pero el margen de error se ha reducido. Los puntos perdidos recientemente han permitido a sus rivales adelantarse, y ahora el calendario se vuelve brutal: primero el Arsenal, luego otro gran partido de liga contra el Aston Villa. Es el tipo de semana que puede confirmar el impulso o poner de manifiesto las grietas.
«Partido a partido», pero con una ambición clara
Rosenior intentó encontrar el equilibrio que tanto gusta a los entrenadores: mantener los pies en el suelo sin dejar de apuntar alto. Repitió que el equipo debe ir «partido a partido», porque la Premier League es exigente cada semana y cada rival requiere una solución táctica diferente. Pero también parecía alguien que cree que el Chelsea ya va por el buen camino.
Bajo la dirección de Rosenior, el rendimiento del Chelsea en la liga se ha estabilizado rápidamente. El entrenador ha destacado que el equipo ha ganado ocho de sus 12 partidos desde su llegada, e incluso sugirió que «deberían ser 10 de 12», dando a entender que hubo partidos en los que el Chelsea dejó escapar resultados. Esa mezcla de confianza y frustración es interesante: muestra que Rosenior está contento, pero no satisfecho.
También señaló la clasificación como prueba de que la racha no es solo «buenas vibraciones». El Chelsea era octavo cuando él tomó el mando. Ha subido hasta situarse entre los cinco primeros, y Rosenior ve claramente eso como la expectativa mínima para un club del tamaño del Chelsea.
Por qué el partido contra el Arsenal parece una prueba de fuego
El Arsenal no es un rival cualquiera. Es el líder de la liga y últimamente ha superado al Chelsea, incluyendo dos victorias sobre el Chelsea en las semifinales de la Copa de la Liga. Ese historial aún está fresco, y Rosenior lo sabe.
También hay una estadística dolorosa que se cierne sobre el derbi: si el Chelsea vuelve a perder, sería la primera vez desde la temporada 2003/04 que el Arsenal le gana tres veces en una misma campaña. Ese no es el tipo de récord que el Chelsea quiere tener a sus espaldas, especialmente con la clasificación para la Liga de Campeones en juego.
El trabajo de Rosenior es mantener las emociones bajo control. Los derbis pueden ser complicados. Pueden convertirse en momentos más que en patrones. Y para el Chelsea, la clave es evitar el tipo de caos que les ha perseguido en los grandes partidos de esta temporada: una decisión precipitada, un lapsus de concentración o un error costoso en el momento menos oportuno.
Aumentan los rumores sobre la Champions League tras el empate con el PSG
Para añadir más emoción a la semana, el Chelsea se enfrentará al Paris Saint-Germain en la Champions League. Rosenior describió el empate como un reto emocionante, pero rápidamente volvió a centrar la atención en la liga, subrayando una vez más que la Premier League exige toda la atención cada semana.
Aun así, el PSG no es un detalle menor. Aumenta la presión porque pone de relieve lo que el Chelsea está tratando de volver a ser: un club que compite en Europa y se mantiene fuerte en casa. Por eso la frase de Rosenior sobre el «club de la Champions League» tiene tanto impacto. No es solo una cita motivadora. Es una reivindicación de identidad.
Noticias del equipo: mejora la forma física, pero hay algunas ausencias importantes
Rosenior también ofreció información detallada sobre las lesiones, y el panorama es mixto. Hay buenas noticias sobre Reece James, ya que el entrenador ha dicho que está «absolutamente bien». Esto es importante porque James no es solo una opción como lateral derecho, sino que es un líder y un jugador decisivo cuando está en forma.
Romeo Lavia también se está acercando a su mejor forma. Rosenior dijo que el centrocampista «está cada vez más fuerte» y mencionó un pequeño partido de entrenamiento durante la semana en el que Lavia se mostró en muy buena forma. En la batalla en el centro del campo contra el Arsenal, contar con Lavia (aunque sea con precaución) podría suponer un gran impulso.
También hubo aspectos positivos en otros aspectos. Dario Essugo ha vuelto a los entrenamientos, lo que da al Chelsea otra opción ante la acumulación de partidos.
Sin embargo, el Chelsea no podrá contar con Marc Cucurella para el partido contra el Arsenal, y el extremo Estevao sigue de baja por un problema en el tendón de la corva. Rosenior también dijo que Jamie Gittens está progresando en su rehabilitación, pero el derbi llega demasiado pronto.
Por qué la confianza de Rosenior no es solo palabrería
Lo que destaca es que la confianza de Rosenior viene acompañada de pruebas: mejores resultados, una racha invicta en la liga desde su llegada y una plantilla que parece más asentada. Pero la confianza por sí sola no basta para ganar la Champions League. El Chelsea sigue necesitando consistencia, especialmente contra sus rivales directos y los cuatro primeros clasificados.
Este partido contra el Arsenal es la prueba perfecta para el proyecto de Rosenior. Si el Chelsea compite bien, se mantiene disciplinado y aprovecha sus oportunidades, el mensaje de «club de Champions League» se hará realidad. Si comete errores o pierde el control del partido, la temporada volverá a ser una nerviosa carrera por el título.
En cualquier caso, Rosenior ha dejado clara su postura. No quiere que el Chelsea aspire a estar entre los cuatro primeros. Quiere que el Chelsea lo espere y luego lo demuestre.

