Para un club como el MC Alger, la Liga de Campeones de la CAF nunca es «una competición más». Es historia. Es identidad. Es el tipo de escenario en el que una temporada puede convertirse en un legado. Por eso, la eliminación del club en la fase de grupos de este año ha sido tan decepcionante, no solo para los jugadores, sino también para los aficionados, que creen que el actual campeón de Argelia debería haber llegado más lejos en el torneo.
Sin embargo, dentro del vestuario, el centrocampista Alhassane Bangoura transmite un mensaje diferente. No es negación. No son excusas. Es un reinicio. El internacional guineano ha admitido que la campaña no ha cumplido las expectativas, pero cree que la experiencia puede convertirse en un punto de inflexión si el MC Alger la aprovecha adecuadamente.
En entornos de alto rendimiento, esa mentalidad es importante. Un revés puede convertirse en una cicatriz o en un modelo a seguir. La opinión de Bangoura es que el MC Alger debe tratarlo como lo segundo: una prueba de lo que funciona, lo que falla bajo presión y lo que hay que mejorar para competir con los equipos más fuertes del continente.
Qué salió mal: un grupo que castigó cada error
El MC Alger entró en el torneo con un objetivo claro: poner fin a una larga espera por otra corona africana. El último triunfo continental del club se remonta a 1976, y la ambición de esta temporada era devolver a Argel ese nivel de relevancia continental.
Sin embargo, la fase de grupos supuso un golpe de realidad. El MC Alger quedó encuadrado en el Grupo C y finalmente terminó tercero, quedando por detrás de tres rivales que castigaron constantemente los pequeños errores: el Mamelodi Sundowns, el Al Hilal y el Saint-Éloi Lupopo de la República Democrática del Congo. En un grupo de seis partidos, hay poco tiempo para recuperarse cuando los momentos clave te son adversos. Eso es exactamente lo que ocurrió.
Bangoura no ocultó su decepción. Reconoció que los resultados no se ajustaban a las intenciones del club y que los puntos perdidos habían resultado muy costosos. Pero también enmarcó la eliminación como una retroalimentación, dolorosa, sí, pero útil si el club actúa en consecuencia.
Lo que la gente olvida: el MC Alger parecía prometedor al principio de la competición
Una de las razones por las que la eliminación ha sido tan frustrante es que el MC Alger ya había mostrado un gran potencial antes de la fase de grupos. En las rondas preliminares, se impuso al Fassell de Liberia y al Colombe Sportive de Camerún, lo que hizo creer desde el principio que el equipo podría mantener el impulso en enfrentamientos más difíciles.
Ese contraste entre un buen comienzo y un estancamiento en la fase de grupos sugiere que el problema no era la «capacidad» en sentido general, sino la consistencia a un nivel superior. En el fútbol continental, la diferencia entre un buen equipo y uno de élite no suele ser el talento, sino la capacidad de mantener el nivel cuando el rival aumenta la velocidad del partido.
Y ahí es donde el mensaje de Bangoura cobra importancia. No está diciendo que el MC Alger haya tenido mala suerte. Está diciendo que la campaña ha puesto de manifiesto claras fortalezas y claras carencias, y que esa claridad puede ser valiosa.
La opinión de Bangoura: «Centrarse en lo positivo» no es blando, es estratégico
Algunos aficionados oyen «aspectos positivos» y piensan que es una frase de consuelo. El planteamiento de Bangoura es más serio que eso. Describió el torneo como una experiencia de aprendizaje que puso de relieve lo que el MC Alger hace bien y lo que debe mejorar. Señaló la preparación y la calidad de la plantilla, al tiempo que admitió que la fase de grupos exigía más control y una ejecución más precisa.
Su argumento es sencillo: cada partido ha sido una lección, y esas lecciones pueden reducir los errores futuros, si el equipo es honesto al respecto. Eso incluye detalles tácticos (cómo gestionar los partidos fuera de casa), detalles mentales (cómo responder después de encajar un gol) y detalles físicos (cómo mantener la intensidad a lo largo de seis partidos de alta presión).
Por eso también rechazó la idea de que las expectativas fueran la única causa de la temprana eliminación. Los grandes clubes siempre tienen expectativas. La verdadera cuestión es cómo traducir esas expectativas en un rendimiento constante. Según Bangoura, los jugadores querían ganar, pero no experimentaron una «presión» paralizante que hiciera imposible la tarea. Simplemente no consiguieron los puntos suficientes.
Lo que viene a continuación: convertir un revés en una plataforma
Para el MC Alger, los próximos pasos deben ser prácticos. No emocionales. Hay tres prioridades que destacan si el club quiere llegar más lejos la próxima temporada:
- Gestión del juego: en la fase de grupos, un mal momento puede costar un partido. Los equipos de élite controlan mejor el riesgo, especialmente fuera de casa.
- Momentos decisivos: los partidos continentales suelen depender de unas pocas ocasiones. Aprovechar y defender esos momentos marca la diferencia.
- Consistencia bajo presión: Los mejores equipos africanos aumentan la intensidad al final de los partidos. El MC Alger debe igualar eso física y mentalmente.
La confianza de Bangoura no se basa en ilusiones. Se basa en la creencia de que la plantilla tiene calidad y que la experiencia adquirida esta temporada puede convertirse en una ventaja en lugar de un motivo de arrepentimiento. Esa es la mentalidad correcta. Pero también conlleva una responsabilidad: el club debe actuar sobre las lecciones aprendidas de forma rápida y deliberada.
En el fútbol, el momento más peligroso no es perder. Es perder y no aprender nada. El MC Alger tiene ahora una elección. Si se toma esta campaña de la Liga de Campeones como un punto de referencia duro pero útil, puede volver mejor preparado y más difícil de vencer. Si lo toma como mala suerte, se repetirán los mismos errores.
Bangoura apuesta por el primer resultado. La próxima temporada revelará si el club está preparado para respaldar esa creencia con el trabajo duro necesario para competir con los mejores de África.
